A continuación una carta real, enviada a un banco por una Señora de 86 años. Al parecer, el gerente del banco pensó que era lo suficientemente divertida para hacerla publicar en el New York Times.
Muy señor mío:
Le escribo para darle las gracias por haber rechazado el cheque que libré para pagarle a mi plomero.
Según mis cálculos, deben haber transcurrido tres nanosegundos entre la presentación de su cheque y la llegada a mi cuenta de los fondos necesarios para cubrir su pago.
Me refiero, por supuesto, al depósito automático mensual de mi pensión completa, un arreglo que, lo admito, ha estado en vigor durante sólo ocho años.
Esos tres nanosegundos fueron suficientes para hacer un débito en mi cuenta por U$S 30 en concepto de sanción por las molestias causadas a su banco. Lee el resto de esta entrada »

