Si bien el fin de año es un momento de reflexión y propósitos, no lo es menos cada cumpleaños que celebramos.
En mi caso, ambas reflexiones son muy cercanas y se me aglomera el trabajo, jaja.
Pero si, parecen fechas que nos animan a hacer ese inventario puntual, y al menos una amplia vista hacia el futuro y sus oportunidades.
Y hoy, en esos recuerdos, encontré que entre algunos tropiezos y aciertos, la historia me ha llevado a disfrutar de grandes experiencias con excelentes amigos y cómplices en el camino, algunos acompañándome durante un largo recorrido, otros en solo algunos tramos, pero con una intensidad que han quedado grabados para siempre en mi memoria, ninguno dejándome indiferente.
