Pide un café en el bar. El camarero le trae la cuenta. Son 1,20 euros. Entonces se da cuenta de que no lleva dinero en efectivo. ¿Pagaría con tarjeta? Probablemente para pagos tan pequeños el local solo acepte efectivo. O quizá no. Si está en Madrid y Barcelona (España), su tarjeta puede que sea ya contactless (‘sin contacto’ en inglés) y que el bar tenga un datáfono adaptado. Es decir, que podrá coger la tarjeta de crédito, posarla encima de un pequeño terminal y ya habrá pagado su café. El camarero no se llevará su tarjeta. No le pedirá ningún número secreto o PIN. No será necesario que firme ningún papel. Nadie le mirará mal por hacer una compra minúscula tirando de tarjeta. ¿Tiene el dinero en efectivo los días contados? Bankia, BBVA y La Caixa quieren que compre el periódico y el pan con tarjeta. Y dentro de poco, con el móvil. Adicionalmente, las entidades que logren la implantación de estos sistemas podrían obtener una mayor información del los hábitos y costumbres de sus clientes, mejorando con ellos la capacidad de ayudarles en esas preferencias. (El País, 12/1/2012)