El uso de los canales virtuales (a distancia), especialmente en la Banca,  por parte de todo tipo de clientes, tanto en Europa donde ya concentra el mayor número de transacciones, pero también en el resto de continentes donde el creciente uso, y los nuevos servicios sobre los mismos (pagos directos a través de dispositivos personales, inclusión de toda la transaccionalidad bancaria, seguimientos de servicio, manejo de mensajes personalizados de alto interés, nuevos servicios derivados de alianzas, geolocalización,  etc.),  hacen prever una adopción generalizada de sus innovadoras ventajas, con valor para todos los segmentos de clientes y un fuerte apoyo a la bancarización de aquellos con menos recursos.

Los nuevos canales prometen una mayor funcionalidad, alta disponibilidad y menores costes para las entidades, sin embargo no todo son ventajas y la gestión de los mismos se complica: nuevos terminales y formatos, sistemas operativos diferentes (Linux, Androide, Windows, Mac OS, propietarios…), modelos de diálogo con los clientes (Social Media) que acompañan a muchos de ellos, donde encontramos nuevas oportunidades de relación (como en el uso de Skype o Messenger que ya algunas entidades utilizan como oficinas virtuales operativas), algunos con diferentes estándares de mercado, como el caso de iPhone que no soporta Java. Y por si fuera poco esta diversidad, todo ello en evolución constante, lo que crea un verdadero dolor de cabeza para mantener actualizada la funcionalidad y, al mismo tiempo, asegurar la homogeneidad de acceso , altos niveles de seguridad, y respuesta inmediata (agilidad) a las también crecientes necesidades comerciales.

Esta nueva accesibilidad se convierte en una mayor ventaja competitiva para las entidades/mpresas que son capaces de mantenerse al día y de utilizarlos de forma eficiente, pero implica grandes inversiones y recursos para estabilizar y actualizar todas las plataformas en que se mueven estos canales.

Todo ello nos impone una reflexión sobre cómo vamos a manejar el futuro a través de la innovación tecnológica y da pié a nuevas soluciones que ya no solo son válidas para el sector financiero, que permiten independizar los sistemas de gestión (ERP) de la proliferación de nuevos canales, prometiendo una integración y evolución simple y ágil hacia los mismos.

Algunas de estas soluciones ya están en el mercado y proponen un futuro menos complejo, dejando en manos de las empresas el uso estratégico de esos nuevos canales y liberándolas de los aspectos tecnológicos, algunas de esas nuevas soluciones son Netinfo (http://www.netinfo.eu/) o Cobiscorp (http://www.cobiscorp.com/), donde ya se pueden ver algunas de las propuestas más innovadoras.