Según Gartner (El País, 10/11/2011) “Los negocios deben centrarse más en el cliente y adoptar un enfoque tecnológico altamente innovador, debido a la masiva explosión de la información, la colaboración que fomentan las redes sociales, la movilidad que permiten los dispositivos actuales y la informática basada en la nube. Estas cuatro grandes tendencias, unido al recorte presupuestario de las compañías y la continuada incertidumbre económica global, exige una reestructuración completa en la forma en que las empresas emplean las tecnologías de la información, según ha recalcado Peter Sondergaard, director de investigación de la consultora Gartner, ante un auditorio de más de 1.500 responsables de tecnologías de la información europeas en el simposio ITXpo que hasta el jueves se celebra en Barcelona.”

A estas reflexiones deberíamos añadir el posible deterioro de eficiencia generada por el mix de tecnologías y versiones que pueden llegar a configurar la solución TI de algunas empresas, todo ello fruto del crecimiento continuado del negocio y las nuevas necesidades que van siendo integradas a lo largo de la vida empresarial. Este mix, lejos de disponer de las nuevas opciones tecnológicas y de una estandarización de componentes, en muchos casos, puede llegar a representar frenos importantes al desarrollo: Menor flexibilidad en acceso a información o creación de nuevos servicios, complejidad en análisis (inteligencia de cliente, costes, procesos etc.), inversiones desmesuradas de recursos de soporte derivado de la variedad de componentes, etc.

Por todo ello, los departamentos de TI, con las nuevas tecnologías disponibles, ahora más que nunca, pueden abordar actualizaciones que afectarán de seguro a la flexibilidad y competitividad empresarial. Pero, antes de nada, se impone una reflexión estratégica y un análisis de oportunidades que ayuden a determinar el impacto de los cambios potenciales, más allá de las modas más incipientes. En esta línea, algunas empresas consultoras (PCM) han lanzado un proceso de apoyo a los departamentos de TI que ayude a estas reflexiones y les permita descubrir, tanto las nuevas tendencias y oportunidades, como la situación actual de la tecnología usada.

Resto del artículo de Gartner

En 2018, habrá 918 millones de tabletas frente a 800 millones de PC

Hace 20 años, recuerda Sondergaard, apenas había teléfonos móviles y portátiles e Internet y el correo electrónico estaban en sus inicios. En los próximos cinco años, augura, se producirá más cambios en las tecnologías de la información que en estos últimos 20. Las encuestas que Gartner maneja indican que dos tercios de los máximos ejecutivos de las empresas están convencidos que las tecnologías de la información tendrán una mayor contribución en esta década que en el pasado.

Los directores de informática (CIO) perderán en 2014 el control del 25% del presupuesto que ahora manejan y hacia 2017 los responsables de mercadotecnia tendrán un presupuesto de tecnologías de información más elevado que los CIO. Por ello, los responsables tecnológicos no tendrán más remedio que reorientar su puesto de trabajo, implicarse más en la gestión de la empresa, perseguir la simplicidad y buscar la “creación destructiva”.

El gasto de las empresas en informática en la nube (cloud computing) crecerá anualmente el 19% mientras el presupuesto en infraestructuras informáticas propias se mantendrá a lo sumo estancado. Esto provocará un cambio masivo de las prioridades y de la forma de utilizar las tecnologías de la información en las empresas. “Hay que reimaginar las tecnologías de la información”, alertó Sondergaard ante un nutrido auditorio que tendrá que reinventar su puesto de trabajo como consecuencia de ello.

Gartner calcula que se venderán un total de 918 millones de tabletas hasta 2018, frente a los 800 millones de ordenadores de sobremesa, 1.200 millones de portátiles y 1.500 millones de teléfonos inteligentes que existirán en la misma época. En total, habrá unos 4,4 millones de dispositivos inteligentes y conectados, el doble que ahora. Hacia 2015, el 60% de las organizaciones de tecnología habrán desplegado tiendas de aplicaciones privadas. Todo ello hará que la infraestructura tecnológica y su utilización sea completamente diferente de la actual dentro de tan solo cinco años.

“Los líderes tecnológicos deben dejar de ser perfeccionistas y tomar riesgos calculados para sorprender tanto a su propia compañía como a sus competidores”. No es el momento de atrincherarse en su puesto de trabajo. Por fortuna, dijo Sondergaard, “los grandes líderes tecnológicos saben cómo gestionar el riesgo”. Tina Nunno, analista de Gartner, puso como ejemplo la práctica tradicional de quemar los campos de cultivo para que se regeneren. En su opinión, debe haber la misma “destrucción creativa” en la forma en que las grandes compañías gestionan la tecnología si no quieren verse arrolladas por la competencia.