Acabo de leer en internet que a la entrada de algunos restaurantes europeos les decomisan a los clientes sus teléfonos celulares.
Según la nota, se trata de una corriente de personas que busca recobrar el placer de comer, beber y conversar sin que el ring-ton interrumpa, ni los comensales den vueltas como gatos entre las mesas mientras hablan a gritos. Lee el resto de esta entrada »
