Octubre 2019. Por primera vez, un tercer puesto en regata dentro de mi clase y doceavo en la general, ni tan mal teniendo en cuenta que mi velero, el ANA, ni es un barco de competición y solo es un crucero rápido.

Emocionante la competición en las tres pruebas de la regata y aún sin usar todo el potencial de nuestras posibilidades ya que no utilizamos el Genaker, lo que nos hizo perder posiciones en la última regata.

Con Manu, mi compi de navegación, y también en las regatas donde nos compenetramos muy bien, aun con debates constructivos en detalles ;-), Esperando la señal de salida.

De todas formas, regatear en pruebas de balizas no es algo que me entusiasme, prefiero las regatas de altura que permiten una estrategia más elaborada de muchas horas, considerando cambios de condiciones atmosféricas y navegación nocturna, para mi es más entretenido y menos estresante, pero ademas, al ANA le afecta menos no ser un barco específico de regatas, aunque reconozco que los regatistas de estas pruebas cortas son mucho más experimentados en apurar cada segundo con buenos trimados de la embarcación y probablemente me costaría poder competir en igualdad de condiciones en el medio plazo, barcos muy preparados, tripulación expertas, experiencia y reglamento, etc.

Recogida de trofeo.

Llega el invierno y ahora, con frío, es menos apetecible navegar, pero vamos una vez más a intentar que en ANA no se quede sin surcar el mar cada mes, solo hay que ser un poco más previsor y analítico con el tiempo ya que es muy habitual tener vientos por encima de los 30 nudos que pueden aparecer como rachas tras una salida tranquila planificada.

Navegando en Octubre, Denia-San Antonio(Ibiza), con un poniente constante de 26 nudos y buenos amigos, una experiencia única para los que le gusta la vela.