Mobbeel y Bankinter crean un sistema de seguridad biométrico para operar en los mercados a través del móvil.

MIGUEL ÁNGEL GARCÍA VEGA

Vivimos obsesionados por la seguridad. En casa, en el trabajo, en el coche, en el ordenador, en los viajes.
Ningún recodo de la vida cotidiana parece escaparse a esta presencia. Y, desde luego, las transacciones
financieras no son una excepción. Estas ideas fueron el punto de partida de Mobbeel, una empresa cacereña muy joven (se creó a mediados de 2009) de eso que ahora se denomina “nicho tecnológico”. Desarrollada por cinco ingenieros informáticos, está centrada en la seguridad biométrica dirigida a dispositivos móviles.


Esta empresa propone una mirada innovadora de la seguridad en las operaciones financieras que se efectúan a través del teléfono móvil. Ha creado una aplicación —“una novedad mundial”, según José Luis Huertas, consejero delegado de Mobbeel— que emplea el iris como sistema de reconocimiento en el móvil. En concreto, el iris es la clave de acceso a los servicios de intermediación bursátil de Bankinter (Broker Touch), que es donde se está aplicando de manera experimental este sistema. Esa zona del ojo se usa
a modo de PIN (número de identificación personal) de entrada a los servicios que ofrece este broker digital.
Si las pruebas con clientes van bien —ahora se está ensayando entre los empleados del banco—, la aplicación podría estar funcionado en los móviles de los usuarios dentro de seis meses, apunta Andrés Fontao, director de negocio de banca móvil de Bankinter.
Primero llegará al iPhone 4 (Apple) y después al Android (Google), que son los modelos que tienen el 70% de los usuarios de este tipo de banca dentro de la firma pilotada por María Dolores Dancausa. En caso de buena acogida, el próximo paso puede ser llevar esta tecnología a los cajeros del banco, a las tabletas digitales o incluso a la banca telefónica.
El mayor interés por este tipo de soluciones, relata José Luis Huertas, procede del mundo de las finanzas, que es donde más servicios están creando para el móvil. “Nuestras expectativas de comercialización pasan por el exterior.
El 90% de las firmas que se han interesado por esta idea son extranjeras.
Desde agencias de seguridad estadounidenses a bancos ingleses, asiáticos o americanos”, describe Huertas.
Pero también hay fabricantes y operadores de telefonía. Por ejemplo, para Alcatel han diseñado una solución de reconocimiento de firma manuscrita —disponible gratuitamente en el Android Market— denominada BioWallet Signature, que identifica la firma de la persona no solo por el dibujo, sino que tiene en cuenta la velocidad, la presión, el número de trazos o la duración de la rúbrica.
Y es que, a pesar de lo tecnológicamente avanzadas que son estas aplicaciones de seguridad, la mejor carta de presentación de la biometría casi tiene más que ver con lo filosófico que con lo científico.
Al fin y al cabo, hablamos de una combinación entre lo que tú solo sabes (PIN), lo que tú solo tienes (el dispositivo físico) y lo que tú eres (tu cuerpo).

Fuente: El País, 13/6/2011, sección Negocios.